martes, 13 de noviembre de 2007

Albert Boadella

Albert Boadella, dramaturgo y autor del libro "Adiós, Cataluña", se sometía ayer lunes a una entrevista digital en elpais.com. Albert Boadella fue miembro del grupo promotor de C´s y a si mismo participó como orador en el acto fundacional de UPyD en septiembre.

Preguntado por la posible unión de C´s y UPD respondía lo siguiente:

Tengo la esperanza de llegar a un acuerdo entre los dos grupos porque uno es consecuencia del otro. Si ello no se consigue, sería una demostración de que posteriormente tampoco habría posibilidades de acuerdo con los otros grandes partidos. Espero que los dirigentes de estos grupos demuestren la sensatez que vienen pidiendo al conjunto de los ciudadanos españoles.

Sabias palabras de un intelectual que conoce muy bien a ambas formaciones y que esperemos lleguen a los dirigentes de las mismas. El clamor en favor de algún tipo de acuerdo entre UPD y C´s es mayor a cada día que pasa.

(entrevista completa en www.elpais.com/edigitales/entrevista.html?encuentro=3206&k=Albert_Boadella)

lunes, 12 de noviembre de 2007

la tercera España

Les mostramos el final del post escrito hoy por Rosa Díez en su blog:

... Pues bien, creo que ha llegado el momento de reivindicar esta tercera España, que es la de la mayoría, la de los ciudadanos que no se sienten enemigos de sus vecinos, que se saben unidos por mucho más de aquello que les puede separar; es el momento de reivindicar ese espacio de entendimiento, de concordia; es el momento de defender lo que nos une, de hacerlo juntos, al margen y por encima de la ideología de cada cual. Es el momento de apelar a personas de nuestra historia como Marañón y Besteiro, un liberal y un socialista, españoles cabales, hombres honestos, demócratas sin limitaciones, objetores de los extremismos y de la contienda. La reivindicación de ese espacio común en el que estamos la inmensa mayoría de los españoles es estrictamente necesaria; y urgente. No es una reivindicación ideológica; ni electoral. Es una reivindicación de sentido común y de sentido democrático. Hoy no estamos en aquella circunstancia dramática en la que esos defensores del entendimiento fueron arrollados por el choque de trenes de los extremismo; pero es igualmente urgente alzar la voz para evitar que las cosas lleguen más lejos. No nos lo podemos permitir. Y nuestros hijos no se lo merecen.

Ojala que el 9 de marzo esa tercera España esté representada en el Parlamento español. Para nosotros, sin duda, las siglas son lo de menos.

sábado, 10 de noviembre de 2007

más artículos interesantes

Siguen apareciendo en estos días más artículos interesantes. Ayer publicaba en Libertad Digital el diputado autonómico de C´s, Antonio Robles, dentro de su columna Izquierda Liberal lo siguiente:

¡A la hoguera con Savater y Carreras!

Los linchamientos morales perduran persistentes en el tiempo. En las últimas semanas hemos asistido a la más clásica y burda simplificación interesada de las palabras de dos intelectuales: Fernando Savater y Francesc de Carreras, uno fundador de Ciudadanos - Partido de la Ciudadanía (C’s) y otro, fundador de Unión, Progreso y Democracia (UPyD). Sus presuntos pecados han sido el haber cedido en un debate televisivo a la tentación de un referendo consultivo, caso de Francesc de Carreras y, Fernando Savater por haber soltado en una mesa redonda la frase: "España me la sopla".

He leído y escuchado de todo sobre este asunto, y casi nada de lo leído era sensato, a excepción de sendos artículos de los autores defendiéndose de los ataques.

Por causas que no vienen al caso, nunca antes estuvo tan lejos la política de la filosofía. Desde los griegos, la filosofía busca apasionada e inagotablemente la verdad. Nada, absolutamente nada, ni el interés, ni el cálculo interesado, ni los prejuicios y creencias le apartan de su tendencia insobornable por la verdad. En el extremo opuesto, la desprecian políticos sin escrúpulos ayudados por la prensa afín. El fin de estos no es la verdad, sino la cadena de intereses y peldaños que ensartan y les llevan al control de los demás. Y, sin embargo, jurarían que su existencia está al servicio del bien, del juego limpio, de la democracia, de la transparencia y de las personas. Una forma de decir que están al servicio del pueblo; es decir, la forma pública de mentir. Nunca antes estuvieron tan alejadas la filosofía y la política: ya no se discuten ideas, se alistan rebaños para aniquilar con votos previstos la posición discrepante. Es la cordada del forofo: no es necesario pensar ni discernir nada, basta con arremolinarse alrededor del grupo y arremeter al unísono. Es aplicable a las propuestas parlamentarias, a los debates mediáticos, a las guerras internas de los partidos o a los partidos entre sí. Una verdadera derrota del pensamiento y, por ende, de la democracia misma.

El linchamiento de Francesc de Carreras y de Fernando Savater está adobado con ese corrosivo proceder político y periodístico. Un comentario y una frase; es decir, dos titulares sin contexto ni argumentos, casi sin voluntad de completarlo con la información que todo titular necesariamente ha de tener, han bastado. Y, de fondo, la búsqueda interesada de su ruina o de las formaciones políticas de las que han sido fundadores.

No importa que Francesc de Carreras haya explicado durante años en artículos y conferencias, o se haya comprometido pública y políticamente con la defensa de la legalidad constitucional que impide a las comunidades autónomas hacer referendos de autodeterminación; basta con una frase en un debate televisivo más o menos desafortunada para que le atribuyan otra de sentido muy distinto que nunca llegó a pronunciar. Conozco a Carreras, pero sobre todo conozco lo pesados que son los nacionalistas. La tentación de mandarlos a paseo o de soltarles: "para ti la perra gorda" cada vez que caen sobre uno con toda su aburrida pesadez, es humana y más en discusiones bizantinas sin más trascendencia que una más de las infinitas broncas mediáticas a que nos tienen acostumbrados.

Nunca llegó a defender, ni apoyar la celebración de referendos de autodeterminación o soberanistas, ni afirmó que la Constitución del Canadá establezca los referendos consultivos. Muy al contrario, dejó claro que el sistema constitucional español no permite el referendo de autodeterminación. Y lo que soltó –seguramente harto de tanto pesado nacionalista–, es la posibilidad de un "referendo consultivo que pueda tener en cuenta el Estado". Google nos permite ir a
la fuente. Seguramente no debería haber caído en la provocación, pero es un intelectual, no un político acostumbrado a decir lo que el votante quiere escuchar. Para un intelectual no rigen esas reglas, para un intelectual, la regla es la complejidad del mundo y su comprensión. O sea, está más cerca de la filosofía que de la política.

Es la mala fe o la pereza intelectual de quien pretende cargar tintas o buscar daño por no ser el personaje santo de su devoción los que reducen el comentario a un titular, sometiendo la complejidad de su pensamiento a un slogan. Si repararan dos segundos y le preguntaran por el asunto cerveza en mano o mesa de conferencias por medio, seguramente les explicaría la imposibilidad de celebrar referendo alguno en el marco de la Constitución española actual; que el sujeto jurídico de ese derecho es todo el pueblo español y que no hay otra forma de llegar a tal referendo que la modificación de la Constitución a través de los mecanismos democráticos que ella misma contempla. Y si todo eso ocurriese y le picáis un poco más, lo mismo os escenificaba el laberinto estúpido donde nos meteríamos sin saber qué porcentaje debería ser suficiente para fundar derecho y obligación, qué abstención sería soportable para dar validez a tal referendo o por qué habría de celebrarse cada 20 años en vez de cada 120 en caso de salir negativo.

Pero como al perro flaco todo son pulgas, arrastra desde hace tiempo la leyenda de que en realidad esa concesión sólo es la evidencia de que no cree en Ciudadanos como partido nacional, sino como instrumento circunstancial para obligar al PSC a rectificar su deriva nacionalista. Méritos ha hecho en el pasado para dar credibilidad a esta hipótesis, pero aún así Ciudadanos es un partido donde él no es más que un militante; influyente, pero sólo un militante. Y en último extremo, si así fuera, tal idea era tan legítima como cualquier otra. Y les aseguro que en Ciudadanos escaso apoyo tendría, pues tenemos claro que el sujeto jurídico es todo el pueblo español y nadie, incluidos los lehendakaris broncas de turno, están por encima de la ley, sino sujetos a ella.

El caso de Fernando Savater, si acaso, es más claro. Quién conozca su obra, sobra todo comentario. Como defensor incansable de la Ilustración, entiende a cualquier Estado que sea digno de tal nombre, como un Estado democrático formado por ciudadanos libres y no por vasallos o súbditos. Él mismo dice: "Quienes defendemos la unidad del país y la igualdad de todos dentro de él –leyes iguales para todos y todos iguales ante la ley– lo hacemos porque sin unidad e igualdad no puede haber garantía democrática de nuestras libertades". España no se la sopla, si a ese Estado se refiere; al contrario, la vive desapasionadamente, como se deben vivir los espacios donde transcurren nuestras vidas, como el espacio donde se ha dado y se da su única patria posible: la infancia. Lo que se la sopla es ese concepto nacionalista basado en sentimientos atávicos, a menudo esgrimidos por ciudadanos de buena fe que han hecho de la patria un estremecimiento platónico de existencia natural y eterna que nadie puede cuestionar, pero a menudo también por patriotas descerebrados que toman a la patria como una extensión del útero materno cuyo cuestionamiento es motivo de pelea. Inútil hacer comprender a un nacionalista que lo es de manera circunstancial y por azar. Podría haber nacido en el país vecino y ser tan cerril en su defensa como en el desprecio que hoy le profesa por haber tenido la ocurrencia de haber nacido en el de enfrente.

Pero ¿qué importan estas sutilezas para quién está dispuesto a aprovechar la ocasión que le brinda el titular y arremeter contra el viejo enemigo intelectual o el nuevo adversario político?
No se le puede exigir a Savater que se coma las palabras; vive de recrearlas y multiplicarlas, de imaginar ideas y enlazarlas en abigarrados racimos llenos de sutiles pensamientos. Su actividad no es la publicidad, sino la filosofía, o sea, esa cosa que sirve para darse cuenta que no sabes nada de casi todo.

Ya quisiera yo que hubiera en España cien mil españoles como estos, en lugar de los cien mil hijos de San Luis amedrentando al personal desde las periferias nacionalistas.


(http://www.libertaddigital.es/opiniones/opinion_40320.html)

viernes, 9 de noviembre de 2007

PSD

No todo son desencuentros. Hay otros partidos políticos que se están ofreciendo para llegar a acuerdos. Es el caso del Partido Social Demócrata (PSD).

Según nos cuentan El Partido Social Demócrata (PSD) es una formación política emergente que surgió de la Unión Socialdemócrata en 2005; su ámbito de actuación principal es la Comunidad Valenciana, si bien se ha presentado a las elecciones municipales de 2007 en otras autonomías además de la mencionada. Los resultados de las pasadas elecciones municipales fueron los siguientes:
- Comunidad Valenciana: 11.062 votos - 13 concejales y 1 alcalde
- Extremadura: 939 votos - 7 concejales

Podemos encontrar más información sobre este partido y sus últimos comunicados en http://www.partidosocialdemocrata.es/

jueves, 8 de noviembre de 2007

el ciudadano y la rosa

Reproducimos integro un artículo de imprescindible lectura publicado hoy jueves en El Mundo. No es necesario añadir nada más por nuestra parte.

El ciudadano y la rosa

FRANCISCO SOSA WAGNER

A duras penas vemos cómo aparecen en el espacio político español nuevas ofertas que tratan de corregir las tradicionales, representadas por los partidos mayoritarios. No les va a ser fácil encontrar un hueco en los medios de comunicación para hacer llegar sus mensajes a los ciudadanos, porque suponen una novedad y todo sistema establecido es reacio a acogerlas en su seno. Me parece que es el profeta Mahoma quien asegura que «toda innovación es extravío» y a esta máxima parecen acogerse los actores que se mueven en el escenario donde se representa el juego democrático instaurado en España hace ya 30 años.

Tiene cierta gracia que, entre nosotros, pueda hablarse todavía de progresistas y conservadores en relación con los partidos políticos, cuando lo cierto es que los establecidos constituyen el ejemplo más acabado y sólido del conservadurismo, si por tal se entiende su vocación por conservar el poder así como el mecanismo electoral que les permite llegar a él y disfrutarlo. Cualquier perturbación les incomoda, como incomoda a todo burgués cualquier reivindicación que altere su digestión de individuo instalado y satisfecho.

Hemos llegado a una situación en la que, incluso quien acumule varias afecciones oculares, advertirá que la democracia en España ha sido literalmente secuestrada por los partidos políticos, que se han apropiado de ella y la tratan y manejan a su antojo, según lo imponen sus cambiantes caprichos. Podría afirmarse que nuestra democracia es una democracia adúltera, que ha abandonado a su legítimo cónyuge, que es el pueblo, para irse de jolgorio con los partidos mancillando así un pacto sagrado. Todo el supremo enredo al que estamos asistiendo relacionado con el Poder Judicial o el Tribunal Constitucional -enredo de comedia y no alta, sino de sainete con tintes de astracán- tiene su origen en el hecho de que los partidos políticos no se contentan con ejercer las sustanciosas funciones que les asigna el artículo 6 de la Constitución de 1978, sino que pretenden, además, manejar, por medio de un artilugio a distancia, el sistema nervioso de la justicia, haciéndola sierva de sus ocurrencias, humores y humoradas. Orillando todas las barreras convencionales y aun las buenas maneras. Esta actitud trastoca por completo el edificio de los poderes constitucionales, tal como han sido configurados por la ortodoxia jurídica, y es ocasión para que salte por los aires esa teoría política perfilada y sutil que es cabalmente la teoría democrática.

Pero a los partidos políticos tradicionales parece darles igual, convencidos como están de que lo importante es conseguir victorias, pequeños triunfos parciales, los que se obtienen en cada enfrentamiento, en cada esquina, armados con el trabuco de la intriga, frente a un rival convertido en hostis, aunque esas victorias lleven al deterioro irreversible del sistema y lo instale en el corazón de las tinieblas.

Liberar a la democracia del entramado diabólico de lianas que han ido tejiendo los partidos políticos y dotarla de nuevo de un aspecto elástico, fibroso y ágil, no es tarea de un fin de semana. Y no lo es precisamente por el carácter conservador de sus actores, engastados ya hoy en unos privilegios que les permiten saciarse en los pechos del poder y derramar en su entorno beneficios, prebendas y premios de análoga manera a como las derramaba el monarca absoluto: para asegurar lealtades y adhesiones.

Sin embargo, si no queremos convertirnos en estatuas o limitarnos a llorar en las puertas de los templos, se impone intentar al menos la transformación del tablero donde se juega el juego trucado. Y uno de los modos es abrir el abanico de las ofertas electorales, ampliando su espectro. Es decir, creando nuevas formaciones políticas. Nuevos partidos. Este es el empeño en el que se hallan embarcados algunos arrojados en el escenario español. Su actitud gallarda, con maneras que se atreven a desafiar la inmovilidad de las cosas, es un júbilo -en el que tintinean muchas alegres campanillas- para quienes creemos que el sistema democrático, porque está regado con los mejores fertilizantes, es capaz de limpiarse de adherencias indeseables y regenerarse.

El ejemplo alemán es bien elocuente: la irrupción de los verdes en el panorama político se produjo cuando un grupo de personas se percataron de que ni el partido socialdemócrata ni el cristiano demócrata o el liberal les representaba en sus planteamientos políticos que por supuesto nada tenían que ver con las monsergas de la identidad a la que tan dados somos por estos pagos, sino con cuestiones más concretas como la política fiscal, la de transportes o la de energía. En 1977 consiguieron los primeros concejales y en 1998 entraron triunfales en el Gobierno federal de Berlín de la mano de la socialdemocracia. Han remado en muchas singladuras y han servido para remover las aguas de la política alemana, ejerciendo además una influencia determinante en la renovación de las formaciones políticas tradicionales.

En España, me parece que no me equivoco si afirmo que las nuevas propuestas tienen todas ellas un denominador común: el deseo de limitar la influencia de los partidos políticos nacionalistas (especialmente, vascos y catalanes) en el Gobierno de España. La situación, por su evidencia, es bien conocida: una ley electoral, confeccionada cuando, después de habernos confesado los pecados del franquismo, estábamos cumpliendo la penitencia impuesta por las exigencias de la Transición, ha primado en las Cortes a tales formaciones. Y éstas han usado y abusado de su posición de dominio para condicionar a los gobiernos de España: a los que han sido, al que es, y -si no se remedia- al que será. Y lo han hecho abiertamente o envueltas en gemidos engañosos o en melindres de desdén.

Partidos que simplemente no creen en el Estado, pues algunos no se recatan en ocultar su vocación independentista -incluso la proclaman con descaro-, son los que han de ayudar a los partidos nacionales en su tarea de conducir y gobernar ese mismo Estado. Es decir, estamos autorizando a las lubinas a que redacten el reglamento de la piscifactoría. Un despropósito de dimensiones colosales.

Muchos somos por ello conscientes del gran trampantojo que se exhibe en nuestra fachada democrática. Ahora parece que tenemos la suerte de que unos pocos están dispuestos a contribuir a desmontar el engaño. Alegra porque justamente es la denuncia del engaño la tinta con la que siempre se ha escrito la historia del progreso.

Ocurre, sin embargo, que estos bien intencionados políticos, digámoslo claramente, las gentes de varios foros cívicos, las personas que se mueven en torno a los Ciudadanos de Cataluña o se han afiliado al partido de Fernando Savater y Rosa Díez, se nos presentan divididos y enfrentados por cuestiones que parecen bien secundarias y desde luego puramente nominales.
Gran lástima produce tal espectáculo y gran decepción para quienes seguimos sus movimientos con la esperanza de que logren agitar el panorama político, embalsamado en enredos sectarios y en ritos cómplices. Porque ese objetivo, el de descomponer el atrezzo de la escena española, sólo se logra con un racimo de diputados en las Cortes. Y, a su vez, esa presencia exige que se emita un mensaje nítido al votante resumido en la siguiente fórmula: vótenos para conseguir que los partidos nacionalistas dejen de condimentar todas las salsas de la política española. Así de simple. Me parece que poco más hay que discurrir en punto a líneas programáticas o banderas ideológicas.

Porque si, a las dificultades que el sistema político establecido vaya aparejando con los potentes medios a su alcance, se unen las derivadas de una carrera en solitario, ayuna de armonía o tintada por personalismos extemporáneos, los resultados serán catastróficos para los abanderados de tan noble causa y -lo que es fatal- para el tratamiento antiarrugas que reclama nuestro sistema democrático.

Es decir, nos quedaremos sin el ciudadano y sin la rosa.

Francisco Sosa Wagner es catedrático de Derecho Administrativo y autor (junto con Igor Sosa Mayor) de El Estado fragmentado

miércoles, 7 de noviembre de 2007

seguimos sumando

Fernando Maura deja el PP y se afiliará hoy mismo a Unión, Progreso y Democracia (UPD)

Afirma que el PP mantiene un "discurso catastrofista y de desgaste al Gobierno", y se parece "cada vez más" a Alianza Popular

VITORIA, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -
El hasta ahora parlamentario del PP Fernando Maura abandona el partido y deja su escaño en la Cámara autonómica ante "el discurso catastrofista y monocorde" del Partido Popular, "el excesivo seguimiento a la Iglesia, el apoyo a una guerra injusta" -en alusión a la de Irak- "y la permanente ocupación de la calle para desgastar al Gobierno". Tras asegurar que los populares se parecen, "cada vez", a Alianza Popular (AP), afirmó que se afiliará a Unión, Progreso y Democracia (UPD).

Maura presentó ayer su baja a sus compañeros del PP de Getxo, con efectos desde hoy, coincidiendo con su abandono también del escaño que ocupa en el Parlamento vasco.

El ex dirigente popular ofreció una rueda de prensa en la Cámara autonómica, en Vitoria, en la que aseguró que el Partido Popular, en el que militaba desde 1982, "se parece cada vez más a Alianza Popular", y lamentó "los agravios comparativos" que ha recibido por parte de algunos dirigentes responsables de las decisiones del partido. Asimismo, aseguró que hoy mismo se va a afiliar a Unión, Progreso y Democracia (UPD).

Tras manifestar su respeto por mucha gente del PP "que se juega su vida todos los días por la defensa de las libertades", lamentó que algunas formaciones se transforman en "grandes aparatos electorales que están absolutamente desconectados de sus bases", y que "sólo si se forma parte del núcleo duro del aparato de esos partidos se es responsable y se toma parte de las decisiones".

Asimismo, criticó que el PP ha seguido "de una manera errática" la política del presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, en el tema de la reforma de los distintos Estatutos de Autonomía.

Sobre su decisión, dijo que ha reflexionado durante los dos últimos meses, antes de agradecer el "respeto, la consideración y el apoyo" de aquellos que han querido hablar con él. Y aunque rechazó dar nombres concretos, apuntó la "distancia ideológica" con lo que pasaba en el PP así como la "deriva de esta formación" y la "falta de cercanía y marginación" sufrida en algunas ocasiones.

Respecto a la nueva formación a la que se va a unir, dijo que "llama a la regeneración democrática y a la democracia interna", y que 30 años después de la aprobación de la Constitución española "la prioridad la deben tener los ciudadanos y no los territorios".

UNION PROGRESO Y DEMOCRACIA
En este sentido, anunció que UPD trabajará para reformar los Estatutos "sobre una perspectiva igualitaria", al tiempo que intentará modificar la Ley Electoral para que "los representantes del pueblo sean mejores".

Asimismo, dijo que se trata de una formación "transversal" en la que hay "socialdemócratas y liberales", y agregó que él se considera "liberal progresista" y mantiene una posición "en la que la clave es el progreso como elemento en el que basar las políticas que se planteen".

El ex miembro del PP dijo también que tenía un dilema sobre si actuar como lo ha hecho o "agotar la legislatura e irse a casa", pero aseguró que lo que nunca pensó fue mantener al escaño y pasar al Grupo Mixto. "A veces la ética es más exigente que el derecho", indicó.

Respecto a si otros miembros del PP puede repetir sus pasos, manifestó que nunca ha intentado generaliza su posición ni ha hablado con nadie en este sentido. Y sobre si los 'populares' están preocupados por la presencia de UPD en las elecciones de marzo, respondió afirmativamente y dijo que también ocurre en el PSOE. Por último, mostró su disposición a implicarse en la nueva formación "en lo que sea útil", y no descartó su inclusión en las listas para los próximos comicios.

Podéis encontar más información en su blog: http://www.blogdefernandomaura.blogspot.com/

interesantes entrevistas

Os ofrecemos hoy dos entrevistas a los líderes de ambas formaciones, Rosa Díez y Albert Rivera, para vuestro disfrute.

Desgraciadamente por ahora pocas veces podremos verles en televisiones de ámbito estatal por lo que tendremos que valernos de herramientas como youtube para que puedan ser vistas por todos los españoles.

Entrevista a Rosa Díez en el programa Ratones Coloraos de Canal Sur:
(http://www.youtube.com/watch?v=2Fc4xJDXSYs&eurl=http://www.upyd.es/web_medida/plantilla_ver_contenido/VerContenido.jsp?id=100&seccion=5)

Tertulia Política con Albert Rivera en Libertad Digital TV:
(http://es.youtube.com/watch?v=Jo7G8jPq0To)

Si tienen tiempo busquen en la parte inferior de este blog más videos con intervenciones de integrantes de ambas formaciones y de intelectuales que apoyan el proyecto.

martes, 6 de noviembre de 2007

encuestas... buenos resultados aunque podrían ser mejores

Nos hacemos hoy eco de dos noticias de los últimos días que muestran la fuerza actual de ambos partidos:

- Según el sondeo Noxa para La Vanguardia, Ciudadanos parece confirmar su presencia parlamentaria, incluso con una ligera mejoría, de manera que conservaría su cuota electoral (hasta un 3,5%) y su cómputo de escaños: tres.

(www.lavanguardia.es/lv24h/20071104/53408783095.html)

- Según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes socialistas de toda solvencia, el PSOE maneja ya una encuesta sobre intención de voto a los diferentes partidos políticos que concurrirán a las próximas elecciones en la que se ha incluido, por primera vez, a Unión, Progreso y Democracia (UPD) el partido que lidera la ex parlamentaria, Rosa Díez.
Según estos datos, la citada formación podría conseguir entre un 2 y un 3% de los votos en todo el territorio nacional. Se trata, como se puede observar, de una horquilla decisiva pues, tradicionalmente, con un 3% de los votos se puede lograr un escaño en el Congreso.

(www.elconfidencialdigital.com/Articulo.aspx?IdObjeto=13824)

La conclusión a la que llegamos es bastante lógica: si se lograrían estos resultados por separado, cuántos más votos se podrían conseguir concurriendo ambos partidos juntos a las elecciones. Sumando en lugar de dividiendo creemos que el éxito en marzo estaría practicamente asegurado.

domingo, 4 de noviembre de 2007

¿se acuerdan?

Hace ya un año, tras el éxito electoral de Ciudadanos en las elecciones catalanas, Félix de Azúa publicaba en su blog el siguiente post:

A ver si se enteran

Sin dinero, cuatro gatos, con todos los medios de comunicación catalanes en su contra, con todos los subvencionados calumniándoles, con una campaña de bolsillo, sin el menor apoyo institucional, soportando agresiones de la fascistada juvenil, convertidos en caricaturas goyescas por los intelectuales del régimen, aguantando la violencia del peronismo catalán, han ganado tres escaños.

Con una ilusión como la que mueve a los demócratas cuando se enfrentan al totalitarismo, con el trabajo de cientos de simpatizantes que han entregado su tiempo a cambio de nada, gracias a la convicción de estar abriendo puertas y ventanas en un búnker de profesionales petrificados, con la fuerza de quienes creen en lo que hacen, han ganado tres escaños.

La importancia de las últimas elecciones catalanas no estriba en quién formará gobierno, ni en quien repartirá el presupuesto, ni en quién se envolverá en la bandera más grande, ni en los acuerdos secretos o explícitos de una partitocracia estéril y egoísta, ni en el mayor o menor cinismo de los dirigentes oficiales y permitidos por el poder fáctico catalán.

La importancia de las últimas elecciones catalanas estriba en que todavía queda una parte de la ciudadanía que no se ha rendido, que no se ha vendido, que no se ha contaminado de la sumisión general.

Y esa parte de insumisos puede crecer exponencialmente. Porque si con absolutamente todo en contra han ganado tres escaños, con una campaña como Dios manda, con algo de espacio en los medios de comunicación para explicar sus ideas, con sus intervenciones parlamentarias, Ciutadans puede multiplicar por cinco estos resultados.

Es lógico que hoy celebren la victoria, pero también deben comenzar a preparar la próxima batalla desde mañana mismo. Cientos de miles de ciudadanos han confiado en ellos. Muchos cientos de miles más están ahora esperando a oírles, a conocerles. Hoy están sorprendidos, quizás divertidos, en todo caso interesados. Mañana pueden estar esperanzados. Pasado mañana pueden haber recuperado la fe en la democracia.


(http://blogs.elboomeran.com/azua/2006/11/a_ver_si_se_ent.html)

Esa emoción, esa ilusión y esa esperanza que refleja el artículo persisten, pese a las dificultades y los errores cometidos por ambos partidos, en muchos de nosotros. Es por ello que desde este blog seguiremos apostando diariamente por la unión de C´s y UPD. Queremos conseguir que el 9 de marzo de 2008 muchos españoles alberguen esos mismos sentimientos y juntos podamos festejar el surgimiento de una tercera vía en la política española.

jueves, 1 de noviembre de 2007

un manifiesto para C-UPD

Ante el éxito, en número de visitas y comentarios, de este blog estamos preparando una nueva iniciativa. Creemos que la mejor manera de demostrar la fuerza de este "movimiento" es mediante un manifiesto, constructivo e integrador, que pida a ambos partidos que apuesten por llegar a un acuerdo.

Los miembros del equipo responsable del blog C-UPD estamos trabajando en ello y una vez redactado trataremos de hacerlo llegar a las bases de ambos partidos para medir su apoyo real.

Por supuesto se aceptan sugerencias.

Este puente nosotros no vamos a descansar!